La impronta económica de las épocas preelectorales

Imprimí este post
Nota publicada en LN el 09/06/2019

El Gobierno y el kirchnerismo hoy parecen cruzar roles 

En la Argentina, cada elección parece ser a todo o nada. El momento de votar será una bisagra. Habrá vida después, pero eso no quita la incertidumbre previa. La paradoja es cómo Gobierno y oposición (que gobernaba en 2015) cruzan roles.

Las últimas medidas económicas de la gestión de Mauricio Macri están empapadas de “heterodoxia”. Apuntan a evitar que siga subiendo la inflación y a impulsar el consumo. Desde mediados de abril se impulsó la vuelta del plan de Precios Cuidados. Se congelaron las tarifas de servicios públicos. Se logró que el FMI habilitara la intervención del Banco Central en el mercado de cambios, dentro de la “zona de no intervención”. Como efecto tenemos un tipo de cambio semifijo en $45 (mayorista). Y en las últimas semanas se volvieron a impulsar los créditos Anses y el plan Ahora 12, y se incorporó un plan para reactivar la compra de autos 0 km (con subsidios).

Estas medidas llegan a causa de las elecciones. La economía ya venía muy mal a fines de 2018 y no se activaron esos programas. Por ejemplo, en septiembre de 2018 la inflación se disparó a 6,5% mensual. Y la caída de las ventas de supermercados era de 12,4% interanual (a precios constantes) en noviembre.

Todos tienen claro que, como en Brasil, se deberá avanzar en reformas estructurales. Aquí se patearon para adelante la reforma previsional y la laboral. A cambio, se podría ir a un programa de facilidades extendidas con el FMI.

El cruce de roles es muy marcado. Lo dos espacios necesitan ganar credibilidad, tarea difícil. Cambiemos es juzgado por “promesas incumplidas” respecto de inflación, baja de impuestos, reformas estructurales y crecimiento . Y del kirchnerismo hay recuerdo de una economía hiperintervenida y de un gobierno poco amigo de los mercados y gastomaníaco. ¿Cómo recuperar credibilidad? No tengo aún la respuesta. Más allá del resultado electoral, la solución estará más cerca del medio que de los extremos. Y las claves serán la consistencia y la sustentabilidad del plan económico.

Economista de Cesur

Deja tu comentario